¿Cómo cambiar el alimento de mi mascota?

Una correcta alimentación de nuestras mascotas es esencial para garantizar su bienestar en todas las etapas de su vida. Hay muchos factores que pueden hacer que necesites cambiar su alimento diario, por eso es importante detectar cuáles son aquellos que influyen en esta necesidad de cambio. Y, además, conocer la manera correcta de hacerlo ya que puede causarle problemas intestinales introducir un cambio brusco en su alimentación diaria.

Algunas ideas que pueden influir en esta decisión de cambio son los siguientes:

  • Tu mascota está pasando por algunas de las 3 etapas de la vida en la que implican necesidades nutricionales diferentes: cachorro/gatito, adulto o adulto senior.
  • Tu perra o gata está pasando por un embarazo, las hembras lactantes siempre necesitan energía adicional.
  • Por aumento o reducción de peso.
  • Diferencias de tamaños, no son los mismos valores nutricionales que necesita un perro pequeño que uno grande.
  • Casos de enfermedades o sensibilidad gastrointestinal.
  • Te pusiste a evaluar alternativas o estuviste consultando información nutricional y optaste por hacer el cambio.

También debemos estar atentos a otras señales físicas que podrían indicar que necesita otro alimento:

  • Visiblemente su pelaje se ve opaco, esto puede ser indicio de que no está absorbiendo los nutrientes necesarios.
  • Heces blandas o flatulencias frecuentes ya que podrían ser factores que indiquen que hay intolerancia alimentaria.
  • Notables cambios de energía.
  • Animales con mucho sobrepeso o vida sedentaria.

Si ya elegiste el alimento que vas a usar para reemplazar el viejo, tenes que tener en cuenta que deben seguirse una serie de pasos. Los primeros días utilizá un 25% de alimento nuevo y un 75% del utilizado tradicionalmente. Después de 4 días, vas a introducir un 50/50 y un 75% del nuevo; un 25% del viejo a los 6 días.  Si atravesaste este proceso observando que tu mascota lo tolera, podes otorgarle el 100% una vez transcurridos 7 u 8 días. Mientras dure esta transición es importante que mantenga una rutina regular de alimentación, tanto en horarios y área física de comida.

Finalizado el proceso, la nueva fórmula deberá mantenerse al menos dos meses para que pueda absorber de forma óptima los beneficios y nutrientes que le otorga.  De todas maneras, te sugerimos que ante cualquier duda consultes con tu veterinario de cabecera.