El gato y la cuarentena

La situación actual en la que estamos viviendo, en la cual estamos todo el día en casa juntos, hace que a veces haya algunas rispideces con las personas que convivimos y nuestro gato no está exento a esto.

¿Cómo afectan los cambios en la rutina a tu gato?

Al haber personas en casa durante todo el día, ofreciéndole cariño constante, nuestro amigo felino puede tener la sensación de invasión de su territorio. Hay que tener en cuenta que es un animal sobre todo de actividad nocturna, que durante el día prefiere descansar, y que le encantan los mimos, pero todo en su debido momento.

Además, a veces se nos ocurre remodelar la casa, cambiar muebles de lugar, hacer gimnasia, los niños corren o se aburren. Todo esto genera conflictos territoriales o sociales, los cuales pueden alterar su comportamiento o llevar a un aumento de la demanda de atención.

Los conflictos territoriales del gato

Nuestro michi es muy apegado al territorio, por lo tanto, cualquier cambio ambiental puede estresarlo. También, necesita áreas funcionales para aislarse, dormir o descansar, para realizar actividades de juego, zonas de “agresividad” para llevar a cabo la defensa y de escape para ir a refugiarse.

Todas estas áreas las genera a través de distintas formas de demarcación, como la marcación urinaria o el arañado. Este arañado no es para afilarse las uñas, sino que es una demarcación visual y feromonal (sustancias que liberan a través de glándulas cutáneas).

Si debido a la situación actual no le permitimos salir y estaba acostumbrado a hacerlo, esto le puede provocar una disminución del comportamiento exploratorio, de la actividad física, pérdida del comportamiento predatorio con presas reales y llevarlo a un cuadro de ansiedad.

Este cuadro de ansiedad puede manifestarse de diversas formas: hiperactividad, juego eufórico, destructividad, vocalización nocturna (maullidos), marcación urinaria (orina fuera de su litera), arañar con mayor frecuencia los muebles o la agresión predatoria (cuando nos ataca las pantorrillas o los tobillos).

La limpieza de nuestra casa

Si limpiamos nuestra casa de manera excesiva retiramos sus marcas territoriales faciales y las marcas de sus patitas, esto le genera desorientación espacial y necesita volver a hacerlo. Por lo tanto, genera una mayor ansiedad, lo que conlleva al aumento de la demarcación, a hacer pis y caca en lugares no adecuados, pérdida de apetito, pueden agredir a los integrantes de la casa por miedo, están excitados, nerviosos, se escapan y/o lamen excesivamente partes de su cuerpo hasta sacarse pelo.

Por otra parte, según distintos estudios la lavandina atrae al 70% de los gatos porque tienen algún efecto similar al Catnip. Eso puede provocar frotado y lamido de superficies. Hay que prestar especial atención a estas situaciones y hacer bien las diluciones, ya que la lavandina es tóxica y puede irritar mucosas o lesionar.

¿Cómo manejamos estas situaciones?

Es muy importante consultar con tu veterinario de confianza de Natural Life, para que evalué la situación y te diga si hay que medicarlo o te recomiende algún suplemento nutricional o feromonas sintéticas.

La importancia del juego

Debemos generar sesiones de juego interactivos con horarios y hacerlo en los momentos en que nuestro compañero peludo este activo, no debemos despertarlo de su siesta o interrumpir momentos de descanso. Estas sesiones de juego tienen que ser por lapsos cortos y repetidos.

El gato usa tres dimensiones: altura para control visual, la escalada y los escondites. Por ende, es importante ayudar a mejorar la salud y conducta de nuestro mejor amigo aumentando las zonas de refugio en alturas y escondites.

Por otra parte, siempre es bueno contar con juguetes que simulen ser presas como las cañitas, ratitas o pelotitas. También hay juguetes interactivos que ofrecen recompensas o podemos crear los escondites con cajas de cartón o bolsas de papel.

Los rascadores son un complemento ideal que debería estar en todas las casas en las que haya un amigo felino. Estos accesorios sirven para que nuestro pequeño compañero no se estrese y gaste energías, desgastando sus uñas en el proceso. Gracias al rascador, focalizamos esa necesidad en un juguete dedicado exclusivamente a ello, evitando que tu mascota decida satisfacer su instinto en muebles, cortinas u otros espacios del hogar.

Para cerrar, es importante tener en cuenta que el gato es muy diferente al perro y sus necesidades son muy diferentes. Si tenemos en cuenta estos pequeños consejos podemos hacer que nuestra convivencia durante la cuarentena sea mucho más más grata.