El gecko: una mascota muy especial

El Gecko es un reptil perteneciente a la familia de los lagartos que vive naturalmente en climas cálidos y secos. Se conocen en la actualidad unas 800 especies de geckos que varían en tamaño y colores. Son muy hábiles trepadores y se comunican con otros ejemplares de su especie emitiendo sonidos particulares.

Son elegidos como mascota ya que no son agresivos y suelen ser muy llamativos. El gecko leopardo, la especie más popular de esta familia de reptiles, puede vivir hasta 20 años si se le proporcionan los cuidados adecuados.

No posee párpados, por lo que utilizan su lengua para mantener la higiene de sus ojos. No obstante, su visión nocturna es ampliamente superior a la de muchos animales, siendo 350 veces más aguda que la del ser humano.

 

CUIDADOS DE LOS GECKOS

La dieta de la mayoría de los geckos se basa en insectos, principalmente tenebrios y grillos vivos. En cautiverio se aconseja que se les proporcione además algún suplemento de vitaminas y minerales. Todo insecto que no haya ingerido debe ser retirado del terrario, ya que pueden lastimar a tu mascota. Deben además tener agua disponible a todo momento.

No son sociables: alojar a más de un gecko en un terrario puede causarles estrés y afectar a su salud, salvo que el recinto sea lo suficientemente grande para que puedan mantenerse aislados uno del otro. No se recomienda tener más de un macho en el mismo terrario, ya que el ejemplar dominante no permitirá a los demás acercarse a los sectores de calor o alimentarse.

Para manipular un gecko, debe tenerse en cuenta un correcto lavado de manos previo y posterior, ya que podrían transmitirse enfermedades del animal a su dueño o viceversa. Su defensa natural es cortar su cola voluntariamente para evitar ser capturados por depredadores, por lo que nunca deben agarrarse de esa parte de su cuerpo.

Son bastante propensos a contraer enfermedades, por lo que deben manejarse en ambientes limpios y libres de amenazas para su salud, como el humo del cigarrillo o insectos de los que no se conoce la procedencia.

En cuanto a la reproducción, la predisposición del gecko a procrear dependerá de la disponibilidad de alimentos y de la especie a la que pertenezca. Algunos incluso son asexuados, por lo que la hembra puede reproducirse sin interactuar con el macho.

Los geckos hembra esconden sus huevos, los que tardan unos dos meses en eclosionar. Luego del nacimiento, los adultos no brindan ninguna clase de acompañamiento a sus crías.

Los geckos mudan su piel mensualmente. Es importante que la piel vieja no permanezca adherida al cuerpo del animal para evitar infecciones. Si alguna porción de piel quedase atorada entre sus dedos, debes retirarla con ayuda de un hisopo y agua tibia.

La obesidad y la deshidratación son riesgos que deben controlarse minuciosamente en estos pequeños reptiles. Si la cola es más ancha que el tronco de su cuerpo o si notas un cambio en la coloración de la piel, tu mascota puede estar sufriendo alguna de estas patologías. Estos indicios, o cualquier otro comportamiento anormal, ameritan la visita a un veterinario.

 

ARMADO DEL TERRARIO ADECUADO PARA UN GECKO

Los geckos son animales de sangre fría, por lo que su temperatura la regula su entorno. Es necesario proporcionarles un gradiente de temperatura dependiente de la especie a la que pertenezca en el recinto en que viven.

De noche precisan temperaturas más altas que de día y, además, adoran contar con una roca térmica o un sitio de calor puntual, la cual debe estar cubierta por sustrato para evitar quemaduras.

La humedad es otro factor importante a regular para favorecer su muda de piel. Debe mantenerse en un rango del 20 al 30%.

Necesitan también exposición regular a la luz solar e iluminación artificial en su terrario. Las lámparas de vapor de mercurio son las más adecuadas ya que emiten luz de amplio espectro.

El sustrato que se utilice como base no debe contener virutas ni partículas extrañas. Idealmente, debe utilizarse arena desértica, que se comercializa en polvo o láminas.

Se debe disponer un bebedero en el cual puedan, además, bañarse. Por esta razón, el recipiente debe ser amplio y bajo de altura.

Necesitan escondites para sentirse seguros, por lo que alguna cueva artificial es un equipamiento fundamental para su terrario.

En cuanto a la limpieza del recinto, debe realizarse una vez por semana con agua tibia y jabón. Hay que asegurarse de retirar todos los residuos y enjuagarlo bien antes de volver a introducir al gecko.